“Total, son dientes de leche, se van a caer solos” — es una de las frases que más escuchan los odontopediatras, y una de las más peligrosas. La creencia de que los dientes temporales no importan porque son reemplazados por los permanentes es un mito que puede tener consecuencias serias en la salud bucal y el desarrollo de tu hijo.
Las funciones de los dientes de leche
Los 20 dientes temporales no son simplemente “dientes provisionales”. Cumplen funciones esenciales durante los primeros años de vida:
- Masticación y nutrición: Sin dientes sanos, la masticación se ve comprometida y el niño evita alimentos duros, afectando su alimentación.
- Desarrollo del habla: Los dientes frontales son esenciales para la pronunciación correcta de sonidos como la “s”, “f”, “v” y “th”.
- Guía de erupción: Los dientes de leche actúan como guías y reservan el espacio para los dientes permanentes que vendrán después.
- Desarrollo óseo: La masticación activa estimula el crecimiento del hueso maxilar y la mandíbula.
- Autoestima: Los dientes afectan la sonrisa y la interacción social del niño desde edades tempranas.
Qué pasa cuando un diente de leche se pierde antes de tiempo
La pérdida prematura de un diente temporal —por caries severa, trauma o extracción necesaria— puede tener consecuencias que van mucho más allá de ese diente en particular:
Cuando un diente de leche se pierde antes de tiempo, los dientes vecinos tienden a “cerrar” el espacio disponible. Cuando el diente permanente intenta erupcionar, no tiene espacio y puede salir torcido, apiñado o impactado.
Esto puede derivar en la necesidad de tratamiento de ortodoncia en el futuro, que puede haberse evitado con el cuidado oportuno del diente de leche.
La caries en dientes temporales: no “esperar a que se caigan”
Una caries en un diente de leche puede:
- Infectarse y afectar el germen del diente permanente que está formándose debajo.
- Causar dolor intenso que afecta la calidad de vida y el sueño del niño.
- Provocar una infección que requiera antibióticos o tratamiento urgente.
¿Cuándo caen los dientes de leche?
Los dientes temporales empiezan a caer alrededor de los 6 años y el proceso continúa hasta los 12–13 años. Algunos molares de leche permanecen hasta los 11–12 años. Por eso, ignorar un diente de leche con caries a los 4 años significa tolerar la enfermedad durante 7–8 años más.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional odontológico.