La enfermedad periodontal no es solo “encías delicadas”. Es un proceso inflamatorio que puede comenzar con sangrado leve y terminar en movilidad dental y pérdida de dientes si no se detecta a tiempo.
Muchas personas se confían porque no siempre duele, y cuando aparece el dolor ya hay daño acumulado.
En este artículo vas a entender qué es una enfermedad periodontal, cómo se diferencia de una gingivitis común, qué señales no deberías normalizar y qué hace el odontólogo para frenarla antes de que afecte el hueso.
Qué es una enfermedad periodontal
La enfermedad periodontal es una condición que afecta los tejidos que sostienen los dientes, principalmente la encía y el hueso. La CDC la describe como inflamación e infección de los tejidos que rodean y soportan los dientes, incluyendo encía y hueso.
Dicho de forma sencilla, es una enfermedad del soporte del diente. Cuando ese soporte se inflama y se destruye, el diente puede verse “bien” por fuera, pero pierde estabilidad por dentro.
Diferencia real entre gingivitis y periodontitis
La enfermedad periodontal suele dividirse en dos etapas clave.
- La gingivitis es la fase inicial y se limita a inflamación de la encía, con enrojecimiento y sangrado. MouthHealthy explica que la gingivitis es la etapa temprana de la enfermedad de encías y puede causar encías rojas, hinchadas y que sangran con facilidad.
- La periodontitis es una etapa más seria porque ya no solo hay inflamación, sino daño del soporte profundo, con pérdida de inserción y posible pérdida ósea. Mayo Clinic lo resume como una infección grave de las encías que daña el tejido y puede destruir el hueso que sostiene los dientes si no se trata.
La diferencia que cambia todo es esta:
La gingivitis suele ser reversible con control de placa y limpieza profesional. La periodontitis se puede controlar y estabilizar, pero el tejido y el hueso perdidos no siempre se recuperan por completo.
¿Como empieza una enfermedad periodontal?
El punto de inicio más frecuente es la placa bacteriana acumulada cerca del borde de la encía. Esa placa es una película adherida a los dientes, no es “comida pegada” solamente, sino bacterias que activan inflamación.
Si esa placa se queda ahí, la encía responde con sangrado al cepillado o al usar hilo dental, mal aliento y cambios de color o textura.
Cuando el sangrado aparece, muchas personas suspenden el hilo dental por miedo a lastimarse. En realidad, el sangrado suele ser una señal de inflamación que necesita mejor limpieza y revisión, no menos limpieza.
Si la inflamación se mantiene, la encía puede despegarse del diente y formar bolsas periodontales, que son espacios más profundos donde se acumulan bacterias con facilidad y generan un gran dolor en la encía y el diente.
En una fase avanzada como esta ya no hablamos de una molestia estética. Hablamos de una intervención .
Señales tempranas de una enfermedad periodontal
Las señales tempranas de una periodontitis suelen ser sutiles.
- Sangrado al cepillado o al usar hilo dental
- Encías inflamadas
- Mal aliento que vuelve rápido
- Sensación de sabor desagradable
- Encía roja o brillante.
Debes tener en cuenta que los síntomas pueden ser silenciosos y que el sangrado o encías hinchadas pueden ser señales de enfermedad.
Señales de que debes consultar a un odontólogo rápidamente
Las señales tardías ya apuntan a daño del soporte.
- Retracción de encía.
- Espacios que antes no existían entre dientes.
- Sensibilidad por exposición de raíz.
- Pus.
- Movilidad dental o desplazamiento de los dientes.
- Cambios en la mordida o prótesis que ya no ajustan igual.
Cuando aparece movilidad, normalmente el problema no es solo “suciedad”, sino pérdida de soporte.
factores de riesgo que aceleran el avance de una enfermedad periodontal
La placa es el detonante principal, pero hay factores que hacen que el proceso sea más agresivo o más rápido.
Hay dos factores que hacen que la enfermedad periodontal avance más rápido:
- El tabaquismo es uno de los hábitos que más puede empeorar la periodontitis. NIDCR destaca que el cigarrillo sigue siendo el factor de riesgo que más afecta la salud oral y las enfermedades periodontales.
- La diabetes también se asocia con mayor riesgo y peor respuesta inflamatoria.
Otros factores que también suelen influir son cambios hormonales, ciertos medicamentos que resecan la boca, estrés sostenido que empeora hábitos de higiene, y técnica deficiente de cepillado e higiene interdental.
¿Qué tratamientos se hacen para detener las enfermedades periodontales?
El diagnóstico no se hace “a ojo” solamente. En una consulta de periodoncia se evalúa :
- El sangrado al sondaje
- La profundidad de bolsas
- La pérdida de inserción
- La presencia de cálculo
En ocaciones incluso es necesario, radiografías para ver nivel óseo. Con eso se define si estás ante gingivitis o periodontitis y qué tan avanzada está.
El tratamiento efectivo se centra en controlar la biopelícula y el cálculo. En fases iniciales, una limpieza profesional y una rutina bien enseñada puede cambiar el panorama.
En periodontitis, suele requerirse raspado y alisado, control estricto de higiene entre los dientes, reevaluaciones y, en algunos casos, manejo quirúrgico periodontal.
El objetivo no es “tener encías perfectas” en una semana. El objetivo es frenar la pérdida de soporte.
La enfermedad periodontal es frecuente y por eso conviene tomarse en serio las señales tempranas. Lo común se vuelve peligroso cuando se normaliza el sangrado como si fuera “algo de cada quien”.
Una enfermedad periodontal es un problema del soporte del diente, no un detalle estético.
La diferencia entre gingivitis y periodontitis es la diferencia entre una inflamación reversible y un daño que puede dejar secuelas. Si reconoces señales tempranas y buscas diagnóstico a tiempo, el tratamiento se vuelve más simple, más corto y con mejor pronóstico.
Si notas sangrado al cepillarte o al usar hilo dental, mal aliento que regresa rápido o encías inflamadas, agenda una valoración en Punto Odontológico para medir tu estado periodontal y dejarte una rutina concreta que sí puedas sostener.