La gingivitis y la periodontitis son dos etapas de la misma enfermedad — la enfermedad periodontal — pero con una diferencia fundamental: la gingivitis es reversible y la periodontitis no. Entender la diferencia puede determinar si un paciente recupera su salud gingival o pierde dientes.
Gingivitis: la inflamación que sí tiene solución
La gingivitis es la inflamación de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana en la línea de la encía. En esta etapa:
- Las encías están rojas, hinchadas y sangran fácilmente.
- No hay daño al hueso ni al ligamento periodontal.
- La condición es completamente reversible con limpieza profesional y mejora de la higiene oral en casa.
- El paciente puede no tener dolor.
La gingivitis es extremadamente común: afecta al 50–90% de los adultos en algún momento. Su prevalencia es tan alta que muchos la normalizan — “es que mis encías siempre sangran” — sin saber que es una señal de enfermedad activa.
Periodontitis: cuando la inflamación destruye el hueso
Si la gingivitis no se trata, la inflamación avanza hacia las estructuras de soporte: el ligamento periodontal y el hueso alveolar. Esta es la periodontitis. Los cambios clave:
- Las bacterias invaden más profundo, formando bolsas periodontales entre la encía y el diente.
- El hueso que sostiene el diente comienza a destruirse.
- El daño óseo es irreversible: el tratamiento puede frenar la progresión pero no recupera el hueso perdido.
- Sin tratamiento, los dientes se aflojan y eventualmente se pierden.
La OMS reporta que la periodontitis severa afecta al 19% de la población adulta global — aproximadamente 1.100 millones de personas. Es la sexta condición más prevalente del mundo y la principal causa de pérdida dental en adultos mayores de 40 años.
La transición: ¿cuánto tarda en pasar de gingivitis a periodontitis?
No hay un tiempo fijo. En algunas personas, la gingivitis puede permanecer estable durante años; en otras, avanza a periodontitis en meses. Los factores que aceleran la transición incluyen:
- Tabaquismo (el factor de riesgo modificable más importante).
- Diabetes no controlada.
- Estrés crónico.
- Predisposición genética.
- Higiene oral deficiente persistente.
Signos de que la gingivitis ya podría ser periodontitis
- Dientes que se ven “más largos” (las encías bajaron).
- Espacios entre los dientes que antes no existían.
- Dientes que se mueven levemente.
- Dolor al masticar.
- Pus entre encía y diente.
Si tienes alguno de estos signos, una evaluación periodontal es urgente. En Punto Odontológico realizamos diagnóstico periodontal completo y tratamientos para frenar la progresión de la enfermedad.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional odontológico.